No es nada raro que exista un accidente de tráfico como consecuencia de algún animal, de hecho en los últimos tres años se han dado más de 400 siniestros, en los que los animales, ya sean domésticos o salvajes, se han visto implicados.

La nota positiva es que es raro que en este tipo de colisiones haya heridos de gravedad, de hecho a lo largo del 2015, de los 115 accidentes registrados con animales, solo en cuatro de ellos hubo heridos, aunque en ocasiones sí se dan casos de heridos graves e incluso fallecimientos.

Las zonas más peligrosas como es lógico son las zonas de la sierra o las vías comarcales en las que se pueden encontrar animales en libertad con mayor facilidad.

Se conoce que cuatro de cada diez accidentes son contra jabalíes, ya sean sólo o en manada y tres de cada diez contra perros, aunque también hay otros animales que provocan accidentes como los gamos, ciervos, cabras, zorros, conejos o gatos, pero en mucha menor proporción.

 

Qué hacer en un accidente con animales

Uno de los grandes peligros que podemos encontrar tanto en las carreteras nacionales como en las comarcales es, que nos podemos encontrar con determinados animales que se cruzan en la vía, como ciervos o jabalíes.

Estos animales invaden la calzada y se interponen en el camino de nuestro vehículo causando con facilidad, frecuentes accidentes que provocan daños físicos y materiales, e incluso en ocasiones han causado víctimas mortales.

El caso es que la Administración considera que es previsible encontrarnos con animales en la calzada, por lo que se supone que son los conductores los que tienen que asumir todas las consecuencias del accidente, aparte del susto y el consecuente disgusto.

Lo que la Administración nos dice es que debemos adquirir toda la destreza posible en la conducción y mantenernos atentos al volante, sobre todo en las vías consideradas especialmente peligrosas.

Las reformas que introdujo la Ley 6/2014, del 7 de Abril, sobre el tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, corresponden entre otras a la responsabilidad en caso de atropellos de animales pertenecientes a especies cinegéticas, como los jabalíes o ciervos, que se escapen de un coto privado e irrumpan por sorpresa en la carretera. En estos casos la ley citada traslada prácticamente toda la responsabilidad al conductor del vehículo siniestrado,

Esta nueva regulación limita las responsabilidades de la Administración y de aquellos propietarios de cotos privados de caza de los cuales se escapan los animales. No obstante se considerará responsable del siniestro al titular dueño de la vía pública en la que se suceda el siniestro en caso de no haber reparado la cerca del recinto o por no haber señalizado correctamente que hay animales sueltos, etc.

Lo normal es que el seguro responda frente a terceros, pero si nuestro seguro no es a todo riesgo o contempla una extensión de la póliza referente a la colisión con especies cinegéticas, no responderá de los daños propios.

Debemos conocer que los cotos normalmente deben tener un seguro concertado para los días en los que realizan las monterías, y también que la ley obliga a la Administración a que señalice todos los tramos susceptibles de ser irrumpidos por animales salvajes.

Accidente con animales domésticos

El accidente de tráfico también puede ser consecuencia del atropello o invasión de la calzada de un animal doméstico que no va bien sujeto por su dueño, o está abandonado.

La mayoría de las veces que un animal doméstico está involucrado en un accidente de tráfico suele ser un perro, pero los gatos también resultan atropellados en gran número, lo que ocurre, es que los gatos al ser más pequeños no constan como accidente de tráfico, ya que en la mayoría de ocasiones el único perjudicado es el pobre animal, que pierde la vida o sufre alguna lesión.

Por otro lado, en muchas ocasiones los animales domésticos que provocan el accidente se encuentran dentro del coche, sin las medidas de seguridad necesarias, lo que puede provocar que el conductor del vehículo se distraiga y termine provocando algún accidente. De hecho, en el caso de tener algún percance como un frenazo, si el animal no va bien sujeto puede suponer un peligro importante para todos los ocupantes del vehículo.

Accidente con animales salvajes

Una vez que hemos sufrido el accidente como consecuencia de la irrupción en la calzada de un animal salvaje, y tras preservar la salud de todas las personas afectadas por el siniestro, debemos proceder de la siguiente forma:

  • Lo primero es contactar con los servicios de emergencias en el 112.
  • Llamar a la Guardia Civil para informar del accidente y de la posibilidad de que haya animales sueltos en la zona, y sus peligrosas consecuencias. Además la Guardia Civil levantará acta por lo ocurrido y esto nos podrá servir para la reclamación.
  • Las pruebas más importantes se obtendrán en los primeros momentos, para poder demandar después a los responsables del accidente, por ejemplo una valla rota.
  • Si no existen señalizaciones de animales sueltos, o el vallado no se encuentra en condiciones, debemos tomar nota e incluso hacer fotos para demostrar el estado de la vía y sus deficiencias, para dar el parte y que se subsanen todas las deficiencias, evitando nuevas colisiones.

Para poder culpar al propietario del coto de caza, tendremos que demostrar que ha sucedido en las 12 horas anteriores al accidente una acción cinegética. Por tanto si hay animales, y hay caza, puede haber intentos de huida por parte de los ciervos, jabalíes, etc., y buscar vías de escape como agujeros en la valla, etc.

No obstante, cada comunidad autónoma tiene una normativa diferente en cuanto a las colindancias, plazos y diferentes trámites, por lo que tendremos que informarnos según el lugar en el que nos encontremos.

Para poder demostrar la culpabilidad de la Administración, también tendremos que actuar con rapidez y presentar pruebas que confirmen lo siguiente

  • El accidente se ha producido en una zona, que se considera que tiene una mayor accidentalidad por colisión con animales cinegéticos.
  • Inexistencia de señales de advertencia de peligro por animales sueltos o riesgo de invasión por animales salvajes.
  • La no presencia de valla protectora, o la presencia de agujeros u otros dalos en la misma, que pueden hacer que los animales se escapen e invadan la calzada.

Por otro lado si se tienen testigos que puedan ayudar verificando la versión del conductor, es muy importante tener sus datos para poder luego solicitar su comparecencia en juicio si hiciera falta.

En Trafico Ayuda te podemos asesorar en cualquier caso de accidentes de tráfico, ya que todos nuestros abogados tienen una amplia experiencia en este ámbito.

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