Variaciones de las cuotas de indemnización para lesionados

 

Las entidades aseguradoras vienen anunciando desde el año pasado, una vez que se aprobó por el Parlamento español la Ley 35/2015 reguladora del nuevo baremo de indemnizaciones para lesionados por accidentes de tráfico, que se ven en la obligación a subir las primas de las pólizas del seguro del automóvil para poder hacer frente a las subidas de la indemnizaciones que se prevén pagar con el nuevo baremo.

Esta subida de los precios ha sido anunciada entre otros, por el vicepresidente de Mapfre, Esteban Tejera, quien ha manifestado que las “aseguradoras tendrán que trasladar parte del impacto de la reforma a través de las pólizas que abonan los automovilistas” (1). Otras de las razones, por las que se prevé el aumento del precio de las pólizas,  es el aumento de la siniestralidad dado que se han incrementado la venta de vehículos. Según cálculos del sector, “las aseguradoras deberán incrementar cerca de un 14% las provisiones que destinan para cubrir las futuras indemnizaciones, lo que supondrá un importante impacto sobre los márgenes del sector” (2).

En relación a la cuestión que nos ocupa, sí con el nuevo baremos realmente se han aumentado las indemnizaciones para los lesionados en accidentes de tráfico, o dicho de otra forma, si con el nuevo baremo van a pagar mayores indemnizaciones por daños corporales, permítanos dudar de esa aseveración.

Los factores de corrección en las indemnizaciones

 

Y que decir, de los factores de correción (mínimo un 10 %) que antes se aplicaba, según jurisprudencia del TS, automáticamente sobre días de curación y secuelas, bastando para ello que el lesionado estuviera en edad laboral, sin necesidad de acreditar ingresos económicos. Ahora el lucro cesante, solo lo cobran los que tengan ingresos económicos, es decir, los que tengan trabajo, siempre y cuando se acredite una disminución de los ingresos cobrados durante la convalecencia de la lesión o algún tipo de incapacidad funcional para desarrollar tu ocupación habitual en el futuro. Y qué ocurre con la personas que no tengan trabajo o que no lo tenían en fechas anteriores al accidente?. Pues como el nuevo baremo presume que no se ha producido perjuicio económico alguno porque no estabas trabajando, pues que no tienes derecho a ninguna compensación económica. Figuraros la injusticia que se produce con aquellas personas que  les ha salido un trabajo y no puede cogerlo porque han resultado lesionados en un accidente de tráfico y no pueden trabajar debido a que se encuentran recuperándose de las mismas.

Si a lo anterior, le añadimos que la despenalización de las faltas de lesiones por imprudencia leve, ha sacado los accidentes de tráfico con lesiones de la jurisdicción penal para remitirlos a la civil, más cara (abogado, procurador, perito médico …) y arriesgada (imposición de costas), va a conllevar una disminución de las reclamaciones judiciales de los lesionados en accidentes de tráfico, podemos concluir que en la nueva situación se van a reducir sustancialmente las indemnizaciones que las aseguradoras por daños personales causados a las víctimas de los accidentes de tráfico.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que la mayoría de accidentes que se producen en las carreteras españolas son de leve o moderada entidad, que estos se indemnizan peor o bien no se indemniza, y que el acceso a la justicia es más costoso y arriesgado, es fácil deducir que la nueva situación legislativa en modo alguno va a suponer un aumento de las indemnizaciones por daños corporales o personales que pagan las compañías a las víctimas de los accidentes de circulación. Así lo viene comprobando nuestro despacho profesional en el 2016, aunque sé obstante por el perjudicado la mayor indemnización legalmente posible. En consecuencia, que las aseguradoras para cobrarnos mayores primas en los seguros del automóvil  no nos vendan la moto de que con el nuevo baremos pagan mayores indemnizaciones, por que no es correcto como nos demostrará el tiempo.

Novedades del Baremo 2016 en indemnizaciones

 

En primer lugar, hay que reseñar que el nuevo baremo contiene importantes y necesarias novedades. Por ejemplo, en el caso de fallecimientos se aumenta el número de perjudicados por el fallecimiento de una víctima de accidente de circulación, así como las cuantías a abonar, se corrigen situaciones particulares (discapacidades y minusvalías) de los perjudicados por el fallecimiento o se prevén indemnizaciones por lucro cesante dejado de ganar por la víctima. En el caso de grandes lesionados, el baremo también incorpora relevantes novedades, como el abono a la víctima o a la Seguridad Social de los gastos médicos futuros que genere la víctima por sus secuelas, indemnizaciones por intervenciones quirúrgicas o la protocolización mediante tablas de la ayuda de terceras personas.

Pero debemos tener presente, que tras importantes modificaciones legislativas, como el carnet por puntos o la tipificación como delito del consumo del alcohol a partir de un determinado grado de tasa de alcohólica o el exceso de velocidad a partir de unos determinados límites, junto con campañas de sensibilización y aumento de seguridad en los vehículo y en las vías, afortunadamente ha tenido como consecuencia la disminución del número de fallecimientos y de grandes lesionados por accidentes de tráfico. La gran mayoría de accidentes de tráfico que acontecen en las carreteras españolas, estadísticamente hablando, son de “relativa o poca importancia”, accidentes que normalmente provocan o causan “lesionados de leve entidad”. Pero el hecho de que un accidentado de tráfico sufra lesiones de leve o moderada entidad no significa que el accidente no le conlleve un perjuicio importante en su vida diaria (días de curación, posibles secuelas, disminución de la calidad de vida, preocupaciones, estrés…). Por lo tanto, es fácil concluir, que las compañías de seguros dedican importantes sumas de dinero en indemnizaciones para cubrir estos accidentes de menor importancia, que son los que por fortuna mayoritariamente se producen en nuestras carreteras. Y es en este apartado, donde se han producido una importante modificación legislativa, que únicamente pretende disminuir las indemnizaciones que las aseguradoras pagan para estos accidentes de “menor importancia”.

Sirvamos de ejemplo, los traumatismo en columna vertebral, que son los que mayoritariamente se producen en los accidentes de tráfico. Las aseguradoras, gracias a las prebendas que les concede el art. 135 del nuevo baremo, sólo van a indemnizar es este tipo de traumatismo la incapacidad temporal (días de curación) que sufre la víctima, excluyendo las secuelas y otros conceptos, cuando no se negarán a indemnizarlos, acudiendo a criterios subjetivos y no demostrados médicamente como la intensidad del golpe o colisión.

Añadir, que la cuantía que se abona por incapacidad o baja laboral con el nuevo baremos es notoriamente inferior a la que se pagaba con el anterior baremo. Se ha pasado de 58,41 € por día de baja con el baremo de 2014 a 52 € por día de baja con el actual baremo. Pongamos el ejemplo real de nuestro despacho, en el que nuestro cliente, conductor de moto, por una fractura de clavícula cuya recuperación se ha complicado, ha estado de baja 317 días. Con el baremo anterior, por este concepto, nuestro cliente va a cobrar unos 18.515,97 € mientras que con el actual baremo debería cobrar unos 16.484 €, es decir 2.000 euros menos.